martes, 30 de noviembre de 2010

Aquello que no tiene nombre


Escapar de los fantasmas puede ser aún más difícil que perseguirlos para destruirlos. Usar sus mismas armas, el recuerdo, la angustia y la autodestrucción, podría ser una táctica inteligente, pero ¿cómo evitar que la intención no se vuelva en nuestra contra?

Querer olvidar. Deber olvidar. Dejar a un lado los sentimientos, y en lo onírico desear, casi despierto. Ser amor castrado. Ser parte de nada. Ser, entre el infinito de posibilidades, aquello que no tiene nombre.

Me encierro en el alma, como un puño que golpea el pecho. La identificación se transforma en el mismo veneno que es la indiferencia. Y en un oído sordo, el viento se calla. No dice nada, no mueve nada. Pero es más que una brisa.

Mundos eternos dentro del silencio. La felicidad que se encuentra sólo en sueños, aunque aún así se conoce su irrealidad. Y en el reflejo ya no aparece lo que soy, porque eso ya no existe. Son sólo miradas, ajenas, a mi alrededor.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Pies en la tierra

Sin pensar
Patas blancas
Siente pasto
Siente alma

Sin querer
Pensar en blanco
Siente alma
Siente pasto

viernes, 26 de noviembre de 2010

Es tu sangre


No quise robar el sol
Deja de golpear mi pecho
No quiero pedir perdón
Pues nunca quise robar el sol

Es tu sangre
La misma que ahora odias
La misma que violentas
Es tu sangre ahora

Quién eres, acaso
Tu piel está muy cerca
Te conozco, no sos nadie
Sos un sueño y un infierno

Vuelve el golpe
Sigue un abrazo, Por qué llora
Tal vez la caricia sea
Táctica para traer al genio de la calma

Mi cuerpo frente al tuyo
En tu apariencia que no se esconde
Y entre una y mil vueltas
La persecución del pasado

No quise robar tu sol
Deja de golpearme el pecho
No voy a pedir perdón
Nunca quise robar el sol

martes, 23 de noviembre de 2010

sábado, 20 de noviembre de 2010

Bossa´n princess


Princesa
de todos mis sueños
dejame volar
hasta el mar

Sin ojos


Mil rostros de colores juegan en el sol de una fantasía.
En lo irreal no sucede el tiempo
Tampoco sucede nada

Mil rostros de colores dicen que está bien lo que siento
En la fantasía no importa el rostro
Realmente no hay nada

Mil rostros de colores me abrazan sin importar el momento
Pero el rostro no tiene brazos
Sólo el frío viento

Mil rostros de colores se funden en un ideal sin nombre
No hay espejo que refleje ideales
No hay nombre

Mil rostros ya sin luces, se apagan en la madrugada
Despertar en ningún lado
No hay ojos a mi lado

jueves, 18 de noviembre de 2010

Mirada de piedra



¿Centinela?... ¿quién soy? Dime, quiero saber.

Centinela, por favor, dame una respuesta. Una estaría bien.

¡Centinela! ¿Por qué tus labios no se mueven?

Centinela, dime cómo debo preguntar para que me contestes.

No entiendo tus reglas, Centinela. Acaso escuchas, sin más.

Centinela, no soy de piedra como tú.

Por eso quiero tus respuestas, Centinela.

Centinela, vengo de lejos para verte, y no me escuchas ni me hablas.

Santo Dios, Centinela, soy sólo uno más que busca ayuda.

¿Acaso tantos te interrumpen en tu vigilia, Centinela?

La lluvia está cerca, Centinela, ¿eso te ablanda acaso?

Necesito una palabra al menos, Centinela, dime.

¿Dónde estoy, Centinela? No es a tu lado, no es frente a ti

¿Dónde estoy, Centinela? Dime

¿Para qué estoy, Centinela? ¿Para qué sirvo, Centinela?

Tú lo sabes, lo ves todo, Centinela

¿Por qué no hablas, Centinela?

¿Por qué no te escucho, Centinela?

¿Por qué he venido? ¿Por qué me voy?

¿Acaso eres?

¿Centinela?